martes, 29 de mayo de 2012

Vasallaje de los 25

Es el lugar más hermoso que se pueda imaginar. La Cornucopia dorada está situada en el centro deuna pradera verde llena de flores preciosas. El cielo es de un intenso color azul con algodonosasnubes blancas. Brillantes pájaros cantores vuelan alrededor. Por la forma en la que algunos de lostributos están olisqueando, debe de oler genial. Una imagen aérea muestra que la pradera seextiende kilómetros y kilómetros. Allá en la distancia, en una dirección, parece haber un bosque,en la otra, una montaña coronada de nieve. La belleza desorienta a muchos jugadores, porquecuando suena el gong, la mayoría de ellos parece que está tratando de despertarse de un sueño.
No Haymitch, sin embargo. Está en la Cornucopia, preparado con armas y una mochila deprovisiones de su elección. Se dirige al bosque antes de que la mayoría de los demás hayan salidode sus plataformas. Dieciocho tributos mueren en el baño de sangre ese primer día. Otrosempiezan a caer rápidamente después, cuando queda claro que casi todo
en este bonito lugar―a
suculenta fruta colgando de los arbustos, el agua en los arroyos cristalinos, incluso el perfume delas flores
cuando se inhala demasiado directamente―
es mortalmente venenoso. Sólo el agua delluvia y la comida proporcionada en la Cornucopia son seguras para consumo. También hay ungran grupo, bien provisto, de diez Profesionales organizando una batida en la montaña en buscade víctimas.Haymitch tiene sus propios problemas en el bosque, donde las blanditas ardillas doradas resultanser carnívoras y atacan en manadas, y las picaduras de mariposa traen agonía cuando no lamuerte. Pero persiste en seguir adelante, siempre manteniendo a su espalda la distante montaña.Maysilee Donner resulta estar muy llena de recursos, para una chica que dejó la Cornucopia consólo una pequeña mochila. Dentro encontró un cuenco, algo de carne seca, y una cerbatana condos docenas de dardos. Usando los venenos fácilmente disponibles, enseguida convierte a lacerbatana en un arma mortal a base de sumergir los dardos en sustancias letales y dirigiéndolos ala carne de sus oponentes.Después de cuatro días, la pintoresca montaña explota en un volcán que aniquila a otra decena de jugadores, incluyendo a todo el grupo de Profesionales excepto a cinco. Con la montañaescupiendo fuego líquido, y la pradera no ofreciendo ningún medio de escondite, los trece tributos
restantes―incluyendo a Haymitch y a Maysilee― no tienen más opción que confinarse en elbosque.Haymitch parece decidido a continuar en la misma dirección, lejos de la ahora volcánica montaña,pero un laberinto de setos fuertemente entretejidos lo obliga a volver al centro del bosque, dondese encuentra a tres de los Profesionales y saca su cuchillo. Tal vez ellos sean mucho más grandes yfuertes, pero Haymitch tiene una destacable velocidad y ya ha matado dos cuando el tercero lodesarma. Ese está a punto de rebanarle la garganta cuando undardo lo arroja al suelo.Maysilee Donner sale de entre los árboles.
―Viviremos más tiempo siendo dos.
―Supongo que acabas de demostrarlo. ―Dice Haymitch, frotándose el cuello. ― ¿aliados?
―Maysilee asiente. Y allí está, de inmediato dentro de uno de esos pactos que te verá obligado aromper si esperas volver a casa y enfrentarte a tu distrito. Exactamente como Peeta y yo, les vamejor juntos. Descansan más, consiguen un sistema para conseguir más agua de lluvia, luchancomo un equipo, y comparten la comida de las mochilas de los tributos muertos. Pero Haymitchaún está determinado a seguir adelante.
―¿por qué ―Maysilee no deja de preguntar, y él la ignora hasta que ella se niega a andar más sinuna respuesta.
―Porque tiene que terminar en algún sitio, ¿no? ―Dice Haymitch. ―La arena no puede seguir
eternamente.
―¿quéesperas encontrar? ―Pregunta Maysilee.
―No lo sé Pero tal vez haya algo que podamos usar. ―Dice él. Cuando por fin salen de esos setosimposibles, usando un soplete de una de las mochilas de los Profesionales muertos, se encuentransobre una tierra seca y llana que lleva a un acantilado. Más abajo, puedes ver rocas puntiagudas.
―Eso es todo lo que hay, Haymitch. Volvamos. ―Dice Maysilee.
 ―No. Yo me quedo aquí
 ―Está bien. Sólo quedamos cinco. Podemos decirnos adiós
ahora, en cualquier caso. ― Dice ella.―No quiero que al final quedemos tú
y yo.
―Vale. ―Accede él. No se ofrece para un apretón de manos, ni siquiera la mira. Y ella se va.Haymicth camina por el borde del acantilado como si intentara averiguar algo. Su pie descolocauna piedrecilla y esta cae al abismo, aparentemente perdida para siempre. Pero un minutodespués, cuando él se sienta a descansar, la piedrecilla sale disparada hacia arriba y cae a su lado.Haymitch se la queda mirando, intrigado, y después su rostro adquiere una extraña intensidad.Lanza una roca del tamaño de su puño por el acantilado y espera.Cuando vuelve arriba justo a su mano, empieza a reírse.Es entonces cuando oímos a Maysilee empezar a gritar. La alianza se ha terminado y fue ella quienla rompió así que nadie podría culparlo por ignorarla. Pero en cualquier caso, Haymitch corre haciaella. Llega sólo a tiempo de ver a los últimos de una bandada de pájaros rosa chilló, equipados conpicos largos y finos, pincharla en el cuello. Sostiene su mano mientras ella muere, y todo en lo quepuedo pensar es Rue y cómo yo también llegué demasiado tarde para salvarla.Más tarde ese día, otro tributo muere en un combate y un tercero es devorado por una manadade esas ardillas blanditas, dejando a Haymitch y a una chica del Distrito 1 para competir por lacorona. Ella es más grande que él e igual de rápida, y cuando llega la lucha inevitable, essangrienta y terrible y los dos han recibido las que bien podrían ser heridas fatales, cuandoHaymitch por fin es desarmado. Anda torpemente por el hermoso bosque, sosteniendo en elinterior sus intestinos, mientras ella tropieza detrás de él, sosteniendo el hacha que deberíapropinarle el golpe de gracia. Haymitchhace un zigzag hasta su acantilado y acaba de llegar al borde cuando ella lanza el hacha. É se lanzaal suelo y el hacha cae al abismo. Ahora tambiéndesarmada, la chica se queda allí de pie, intentando detener el flujo de sangre que fluye de sucuenca ocular vacía. Tal vez está pensando en que puededurar más que Haymitch, que está empezando a convulsionar en el suelo. Pero lo que ella no sabe,y é sí
 es que el hacha va a volver. Y cuando vuela otra vez sobre el borde, se entierra en la cabezade ella. El cañón suena, su cuerpo es retirado, y las trompetas suenan para anunciar la victoria de Haymitch.

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